El hecho de que la descripción sea un “trozo” relativamente autónomo, fácilmente separable del flujo textual, la convierte en objeto privilegiado de la práctica pedagógica (…) [cuando] se difunde y generaliza la instrucción pública. Esta promoción de la descripción como “trozo selecto” se debe sin duda al hecho de que (…) puede almacenarse en las antologías, puede ponerse fácilmente como tema de examen y, por último, a que constituye un modelo textual privilegiado para el aprendizaje de secciones de “vocabulario”.
Hamon, 1981.



La cita de Phillipe Hamon nos permite pensar en los lugares que tuvo y tiene la descripción en la pedagogía del lenguaje, así como en otros roles que podría cumplir. La descripción ha sido estudiada por diversas disciplinas: la retórica, la lingüística, la narratología, la estética, la lógica y la psicología, con diferentes efectos directos e indirectos en su enseñanza.


Descripción según el objeto.
La perspectiva retórica que propuso Fontanier (1977) en 1830, por ejemplo, gira en torno al tipo de objeto descripto y postula siete especies descriptivas que, como plantea Hamon, pueden separarse fácilmente de un texto completo: la topografía, la cronografía, la prosopografía, la etopeya, el retrato, el paralelo y el cuadro. Esas caracterizaciones temáticas constituyen un aspecto importante de la enseñanza de la descripción en algunos currículos de
la región y conviene preguntarse si otras modalidades de tratamiento podrían producir otros aprendizajes.

Función de la secuencia descriptiva. La descripción está presente como secuencia en gran variedad de géneros y, efectivamente, en algunos casos puede recortársela porque es posible independizarla para comprenderla en sí y para comprender el resto del texto. Una prueba de la factibilidad de este recorte es, tal vez, que el lector actual de novelas del siglo XIX suele reconocer y saltarse, sin mayores consecuencias en la comprensión de las acciones, las abundantes descripciones de seres y lugares exóticos incluidas en ellas.

Sin embargo, un relato no es solo acciones y los tipos de relatos han variado a lo largo de la historia por el cambio de las circunstancias históricas. Obviar la función de las secuencias descriptivas significa ignorar una parte clave de esas novelas si se atiende a las relaciones entre la literatura y la historia. Las novelas del siglo XIX se transformaron en películas que muestran los lugares exóticos mientras transcurren las acciones. Esto no niega el interés pedagógico de ver con los alumnos, por ejemplo, la adaptación cinematográfica de Oliver Twist (Polansky, 2005), sino que afirma la conveniencia de enseñar las relaciones entre texto y contexto: qué función cumplió la descripción de las condiciones de vida del niño durante la Revolución Industrial en la novela de Dickens, de pensar por qué las descripciones tienden a disminuir en la literatura infantil sobre el supuesto de que “aburren” y cuál es la diferencia cognitiva entre leer y mirar. La enseñanza de la descripción “aislada” y centrada en el tipo de objeto descripto no aporta acerca de la función descriptiva
o de la historia de la lectura, del tiempo en que los lectores encontraban información clave en la literatura.

La descripción es, a veces, una secuencia “omitible”; sin embargo, en ciertos textos cumple un papel fundamental. Aparece en las recetas cuando se listan los ingredientes y, sin dicha lista, no hay receta comprensible; aparece en la crónica periodística cuando se mencionan el lugar donde ocurrieron los hechos o las características de algo hallado, y, sin tales menciones, no hay crónicas que construyan una realidad clara.

La narratología ha llamado la atención sobre las funciones clave de la descripción en la narración. En el marco de esta última clase textual, la descripción, cuando presenta un personaje o un ambiente, da indicios de lo que sucederá; por lo tanto, permite generar abundantes hipótesis que se modifican a lo largo de la lectura (piénsese en la descripción de cada personaje en un relato policial: suele constituir, hasta la resolución, un indicio, fluctuante, de culpabilidad/inocencia). Hay, finalmente, textos donde la descripción es predominante y textos puramente descriptivos. Las listas de varias entradas, como los horarios por materia de los estudiantes o los cuadros comparativos, son textos puramente descriptivos; también lo son las descripciones enciclopédicas, las que forman parte de los libros de texto de Biología o Geografía y muchas formas de poesía.

Estructura descriptiva. ¿Qué es lo que la descripción posibilita enseñar si se prescinde del objeto que describe y si, en los primeros grados, resulta difícil a los niños diferenciar tipos de secuencias, como descripciones insertas en narraciones?

Los cuentos populares del tipo “Había una vez” son típicos en la infancia  y en la educación primaria, pero incluyen muy escasas descripciones (“un lugar muy lejano”, “un hombre viejo”). La literatura narrativa infantil actual proporciona fragmentos descriptivos que favorecen la elaboración de hipótesis sobre lo que ocurrirá (“al comienzo era un huevo pequeñito; luego empezó a crecer hasta que se volvió grande como la heladera”); sin embargo, por su brevedad, no dan lugar al aprendizaje de la jerarquización de la información ni a otro de los aspectos sobre los que Hamon llama la atención: las “secciones de ‘vocabulario’”.

Las propuestas de Hamon (1981) y Adam y Petitjean (1989) dan cuenta de la estructura de la descripción, y su caracterización permite enseñar lo que significa organizar jerárquicamente la información. “Jerarquización de la información” alude al hecho de que la descripción está estructurada en temas y subtemas, que pueden convertirse, a su vez, en nuevos temas.

Lo dicho apunta a centrarse no en una clasificación de descripciones (como en el caso de Fontanier) ni en breves segmentos incluidos, sino en una clasificación de las informaciones. Si en la descripción del cuerpo de un animal se aborda el subtema “tronco”, no corresponde incluir en el medio o intercalar informaciones correspondientes al subtema “cabeza”, porque eso interrumpiría el flujo de datos pertenecientes a la clase “datos de tronco”. Si se enseña la descripción en función de su particular forma de estructurar la información, se favorece el aprendizaje de operaciones lógicas, como la clasificación, la inclusión y la exclusión. En la descripción, estas operaciones propias de disciplinas como la Matemática y las Ciencias Naturales se evidencian más claramente que en cualquier otro tipo de texto.

Procedimientos descriptivos estructurales. Para Adam (1992) los procedimientos descriptivos básicos son cuatro: anclaje, aspectualización, puesta en relación y encaje por subtematización.

Por medio del anclaje, la descripción denomina su objeto o tema. Este puede aparecer en posición inicial, para indicar de quién/qué se va a hablar, o al final de la secuencia, para explicitar de quién/qué se acaba de hablar. Cuando el tema-título se presenta al inicio de la secuencia, el lector puede evocar sus conocimientos enciclopédicos y confrontar sus expectativas con lo que lee. La operación inversa, de colocación del tema al final de la secuencia, retarda el proceso referencial y cognitivo, y activa la formulación de hipótesis que el lector verificará al terminar la lectura (es el caso de las adivinanzas, donde el tema aparece al final).

La operación de aspectualización es la que más comúnmente funcionan como base de la descripción, pues se ocupa de la descomposición del todo o del tema en partes, es decir, de la división y clasificación de los elementos que componen el objeto. La puesta en relación consiste en asimilar con otro objeto, por comparación o metáfora, el objeto que se describe; es típica en la descripción poética; en la descripción científica se utiliza cuando es necesario describir formas complejas y desconocidas hasta el momento (“la mente funciona como una computadora”, por ejemplo). La operación de encaje de una secuencia descriptiva en otra constituye la fuente de la expansión de la descripción, es decir, de la conversión de una parte en un nuevo tema. Esto se puede representar mediante el esquema arbóreo mostrado arriba.

En suma, como plantea Hamon (1981), parece conveniente evitar “varias trampas (…) para construir un modelo de funcionamiento de lo descriptivo. (…) Una de ellas es la que reduce lo descriptivo al referente descripto (‘paisajes’ por oposición a ‘acciones’, ‘objetos’ por oposición a ‘sujetos’), y
no considera un tipo particular de organización textual” (p. 99).

Procedimientos descriptivos léxicos. El segundo aspecto al que parece importante hacer referencia en torno de la descripción es, retomando la cita inicial de Hamnon, el vocabulario. Todo texto descriptivo, por su misma estructura, es una red léxica organizada. Las relaciones entre palabras son, por un lado, jerárquicas: hay en la descripción térmi-nos integradores o englobadores (“extremidades”) y términos integrantes o englobados (“extremidades anteriores”/ “posteriores”; “húmero”/ “cúbito”/ “radio”/ “carpos”/ “metacarpos”/ “falanges”). Por otro lado, hay relaciones léxicas de equivalencia o permutación (como los sinónimos y las metáforas). En este sentido, la descripción se presta a la enseñanza y el aprendizaje de redes de palabras constituidas en un texto, así como en la mente, en oposición al estudio de las palabras fuera de contexto, sobre todo en lo que se refiere a términos de uso disciplinar o técnico.



Tipos de Textos Descriptivos


Adivinanzas. De cuatro versos y referidas a un insecto y un astro, respectivamente. Como en toda adivinanza, el tema (lo descripto) está implícito y se espera que sea descubierto después de la lectura. La adivinanza del insecto tiene un dibujo tenue que coincide con la solución; está dominada por una figura retórica de comprensión relativamente simple — la personificación— y presenta un caso de desplazamiento de significados (“mesa” en vez de “comida”). La adivinanza del astro está acompañada por una ilustración que retoma varios elementos mencionados en el texto, lo que la hace comparativamente más compleja que la primera; además, los versos contienen palabras con más de un significado (“cuartos”, por ejemplo, significa “habitaciones” y también “partes de la Luna”); estas palabras se libran de su ambigüedad si se accede a la respuesta correcta. La ambigüedad del significado de ciertas palabras también hace que la adivinanza del astro resulte más compleja que la del insecto.

Texto descriptivo enciclopédico. Tiene cuatro párrafos de extensión y versa sobre un animal en peligro de extinción: el mono-león dorado, originario de Brasil. De una frase temática que abarca a este animal, se deriva el tema y de él los siguientes subtemas: ‘denominación’, ‘tamaño’, ‘longitud
de vida’, ‘alimentación’, ‘peligro de extinción’ y ‘resultado de las medidas contra la extinción’; el subtema ‘denominación’ se convierte en el subsubtema ‘aspecto físico’, ya que el nombre de este animal se debe a las características de su pelaje. Además de cuatro niveles de estructura arbórea, el texto presenta otro rasgo que podría hacerlo complejo para ciertos lectores: en tres de los cuatro párrafos hay varias informaciones expresadas en números, cercanas en el espacio y también conceptualmente. El texto está acompañado de una ilustración realista en blanco y negro que, por lo tanto, no reproduce los colores del animal mencionados en el texto.

Texto descriptivo de divulgación científica.
Como es habitual en el género, está encabezado por la pregunta “¿Sabías que…?”. A esta pregunta sigue una información que supuestamente causa curiosidad al lector y que no coincide con el tema que el texto construye como central. Esta descripción de tres párrafos se refiere a una clase de insectos y a su organización interna. Incluye una comparación, en paralelo, del aspecto y los roles que cumplen diferentes miembros de este grupo de insectos. En los dos primeros párrafos presenta datos numéricos expresados en letras. Los niveles de tematización son seis y, básicamente, de cada tema se deriva uno nuevo.

Noticia. Tiene volanta, titular y tres párrafos; el primero en pasado, el segundo en presente y el tercero en futuro; se refiere a la sanción de una ley de protección de los derechos del animal, a las prohibiciones que contempla dicha ley y a los castigos que se aplicarán ante su incumplimiento. Está acompañada por una fotografía cuyo epígrafe hace referencia implícita a una de las acciones que se castigarían y tiene dos términos técnicos de uso probablemente infrecuente entre los niños de
tercer grado: “ley” y “multas”.

Texto descriptivo histórico. Su tema es los castillos, su ubicación, sus modos de edificación en función del contexto histórico y social en que se construyeron y de las necesidades de quienes vivían en ellos. Comienza con una breve secuencia explicativa (por qué los reyes construían castillos) y luego se suceden dos párrafos descriptivos más extensos que los de las descripciones anteriores. Regularmente, a las afirmaciones dadas corresponden hipótesis de lo que habría sucedido en una situación contraria (“se construían en montañas/ si los hubieran construido en llanuras habría sido fácil cavar alrededor y derribar las murallas”). Estas informaciones, en las que se conjugan expresiones sobre hechos ciertos y hechos posibles, aumentan la dificultad de este texto en relación con los anteriormente mencionados. La descripción está acompañada por la fotografía de un castillo, anclada por un epígrafe que hace referencia a su ubicación y a su foso

Texto descriptivo geográfico. Su tema es América Latina y hace referencia a rasgos de ubicación relativa, extensión, relieve, clima y población (densidad, crecimiento y composición). Dos subtemas están sucedidos de breves segmentos explicativos: ‘clima’, de ‘diversidad de fauna y flora’, y ‘crecimiento poblacional’, de ‘baja de la mortalidad’. La inserción de secuencias explicativas tanto en este texto como en el anterior, aumentan la dificultad relativa de la lectura.

Crónica periodística. Informa el hallazgo de un animal anómalo. Presenta volanta, titular y copete, y breves segmentos narrativos y explicativos. Su estructura responde a la típica expansión de la información según los subtemas que responden a qué ocurrió, quién lo protagonizó, dónde ocurrió y cuándo ocurrió. Este último subtema da lugar a un nuevo tema (o subsubtema): otros hallazgos semejantes al que originó la crónica en diferentes años del siglo XX.



Aportes para la enseñanza de la Lectura
Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo
Esta es una publicación de la Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina y el Caribe (OREALC/UNESCO Santiago) y del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación - LLECE